
El presidente Evo Morales en la apertura de la reunión.
En el acto de inauguración de la VII Reunión de Embajadores de Bolivia, el presidente Evo Morales y el canciller David Choquehuanca, convocaron a los diplomáticos a trabajar en beneficio del pueblo y fortalecer el proceso de cambio para seguir construyendo un país cada vez más incluyente, más participativo y menos racista.
Choquehuanca reivindicó que intercambiar experiencias e ideas y escuchar al otro, permitirá implementar un proceso comunicativo en el que el diálogo sea el puntal del trabajo conjunto.

El canciller David Choquehuanca.
“Quiero darles la bienvenida, para encontrarnos con nuestro Presidente y para que podamos seguir soñando en la construcción de una Bolivia cada vez más incluyente, más participativa y menos racista”, aseguró el Canciller boliviano.
Por su parte, el Jefe de Estado destacó la presencia de los embajadores bolivianos, les exhortó a extremar esfuerzos y asumir la disciplina como el eje de su gestión al frente de las legaciones diplomáticas acreditadas ante gobiernos extranjeros, y demandó que enfoquen su trabajo en beneficio del pueblo.

El canciller Choquehuanca, el presidente Morales y el vicecanciller Alurralde.
Morales sostuvo que la crisis del sistema capitalista desveló que éste ya no tiene un plan ni proyecto político y económico, por lo que indicó que la opción “es ser de izquierda o derecha, no hay a medias. O somos del pueblo o del imperio”.
En ese contexto, aseguró que si bien se encuentra rodeado de gobiernos de derecha, Bolivia seguirá priorizando la atención de las necesidades de los sectores sociales menos favorecidos, en un contexto en el que los organismos internacionales confirmaron que este 2016 nuestro país volverá a liderar el crecimiento económico de la región.
“Aunque solos vamos a batallar con nuestro pueblo unido (porque) la riqueza sigue concentrándose en pocas manos y la pobreza sigue creciendo y de paso la crisis climática y la crisis financiera”, afirmó Morales.

Los embajadores bolivianos asistentes a la reunión.
Respecto de la crisis del agua, el Jefe de Estado aseveró que fruto de las inversiones que se realizaron en programas de riego en el campo, los precios de los productos de primera necesidad se mantuvieron, pese a la sequía que mostró su rostro más duro en la ciudad de La Paz con el racionamiento del líquido vital.
“Una debilidad debe ser una gran oportunidad. Estamos en ese trabajo, con planificación e inversión se solucionan los problemas”, sostuvo Morales respecto de las iniciativas orientadas a suministrar agua potable a todos los bolivianos.
Destacó las inversiones realizadas en uno de los sectores claves de la economía como es el de hidrocarburos y señaló que “en 2005 la inversión era de 200 millones de dólares, dinero externo. Pero como promedio en los últimos años (se invirtieron) más de 2.000 millones de dólares año, sólo en hidrocarburos”.

El grupo Kalamarca ameniza el evento.
Por otra parte, aseguró que como miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Bolivia presidirá el Comité de No Proliferación de Armas Nucleares, Químicas y Biológicas, y asumirá un papel trascendental en defensa de la paz en el mundo.
Finalmente, el Jefe de Estado anunció que mediante una resolución la Asamblea General de las Naciones Unidas declarará al 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas, hecho que destacó por su trascendencia política y descolonizadora.
“Tenemos que cumplir nuestro mandato constitucional. Desde el próximo año nuestros embajadores deberán saber una lengua originaria: quechua, aimara o guaraní”, señaló Morales.
La Paz, 12 de diciembre de 2016
