
La Paz, 10 de junio de 2022.- En representación del Estado Plurinacional de Bolivia, el ministro de Relaciones Exteriores, Rogelio Mayta, reafirmó en su intervención ante la IX Cumbre de las Américas, su rechazo a la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela y la falta de integración continental.
Mayta lamentó que un espacio de integración continental haya dejado de ser un punto de encuentro para todos los países de América y enfatizó: “Con su ausencia perdemos todos la oportunidad de discutir y de entendernos en medio de nuestras diferencias. Bolivia demanda respeto y reclama el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados”.
En esta línea consideró oportuno mencionar el postulado de la Carta de la Organización de los Estados Americanos, el cual en su Artículo Nro.3 resalta que “Elegir, sin injerencias externas, su sistema político, económico y social, y a organizarse en la forma que más le convenga y tiene el deber de no intervenir en los asuntos de otro Estado”.
“Rechazamos por eso la calificación unilateral sobre qué país es o no democrático, porque esa arbitrariedad es antidemocrática en sí misma, pese al discurso que pretende justificarla (…) Que la sede de esta Cumbre sean los Estados Unidos no les da la potestad para realizar exclusiones minando el espíritu de la Carta de las Naciones Unidas y otros documentos fundamentales para las relaciones internacionales”, destacó Mayta
El Canciller del Estado, señaló que la Organización de los Estados Americanos (OEA) y su Secretaría General, no son garantes de institucionalidad del Estado de Derecho y del respeto a los derechos humanos.
“En nuestra dolorosa experiencia, la OEA participó en eventos como el golpe de Estado ocurrido en Bolivia en noviembre de 2019, que consolidó a un gobierno de facto en base a la represión violenta de la protesta social, con uso de fuerza letal, que terminó con la vida de decenas de bolivianos, que criminalmente y contra la democracia, fueron asesinados” enfatizó Mayta.
En esta línea alegó que la OEA participó en una llamada “auditoria electoral” en 2019 que fue una de las justificaciones del golpe, frente a eso “Pedimos que se nos proporcione información de esa auditoría, no una vez ni dos, 11 veces hasta ahora. Pero no hay transparencia en la OEA de Almagro. Bolivia aún espera una investigación honesta e imparcial sobre lo ocurrido en esa supuesta auditoría electoral”.
Asimismo, se refirió a las lecciones aprendidas tras la pandemia del Covid-19, en la que se mostró la inequidad ante los procesos de vacunación que no fueron igualitarios para los países de la región y exhortó el pedido del Presidente Arce en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre del año pasado fue que las transnacionales farmacéuticas liberen sus patentes y compartan sus conocimientos y tecnologías. Además, propuso la ciudadanía universal en Los Ángeles, por ser una ciudad emblemática para la migración latina.
“Desde aquí mandamos un gran abrazo a toda la migración latina, en especial a la migración boliviana. Esperamos su regreso siempre con los brazos abiertos (…) Rechazamos toda forma de racismo y discriminación, rechazamos la construcción de muros que nos separen. Si nuestros anfitriones tienen de verdad ganas de cooperar con nuestros pueblos, podrían comenzar dando a nuestros migrantes un trato digno.”, señaló Mayta.
El Ministro de Relaciones Exteriores, también abordó la preocupación de Bolivia, ante el cambio climático, las crisis políticas y militares, las cuales deterioran la existencia de millones de seres humanos, así como el hambre que llega a generar una catástrofe diaria.
“Las actitudes sectarias no van a detener la muerte de los glaciares andinos ni a reforestar la Amazonía. Las promesas no limpian el aire o el agua de los océanos que nos rodean. Es hora de hacer algo sin miedo, mirándonos a los ojos. Por ello Bolivia insiste en proponer el multilateralismo para procurar la paz entre los pueblos y poner freno a las arbitrariedades y a los desastres que padecemos”, remarcó Mayta.
Bolivia culminó su intervención solicitando nuevamente que los procesos de integración se desarrollen sin exclusiones y que el respeto al derecho ajeno sea la base de una convivencia en la que se encuentren soluciones a problemas comunes.
