El Parque de la Cultura y la Madre Tierra se convirtió este sábado en un espacio de integración y hermandad al acoger a 16 países que compartieron su historia, tradiciones, bailes, música y gastronomía. El evento fue organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores en el marco de las celebraciones por el Bicentenario de la independencia de Bolivia.
Durante la inauguración, la canciller Celinda Sosa Lunda destacó la importancia de este encuentro cultural señalando: “Hoy tenemos el privilegio de contar con la presencia de distintos países y eso es una expresión de los sólidos lazos de amistad y cooperación que mantenemos entre pueblos y de su importancia para un futuro inclusivo y solidario”.
El Encuentro Cultural de las Embajadas acreditadas en Bolivia fue denominado “Ruta Diplomática: Afianzando la Diplomacia de los Pueblos por la Vida en el marco del Bicentenario”. Los asistentes disfrutaron de una amplia variedad gastronómica, música, danza y artesanías, tanto nacionales como extranjeras, que pusieron en evidencia la riqueza cultural y la diversidad de las naciones participantes.
En su intervención, la ministra Sosa subrayó que “Esta es una ventana al mundo que a través de la cultura, hermana a nuestros pueblos y es una oportunidad para impulsar el turismo, reafirmar el compromiso con el desarrollo y la integración, pero además, nos recuerda que la paz se consolida a partir del respeto y la aceptación de la diversidad y la tolerancia, principios siempre impulsados y compartidos por el presidente Luis Arce”.
Asimismo, la jefa de la diplomacia boliviana evocó al escritor Gabriel García Márquez al afirmar que “lo único que puede salvarnos de la barbarie es una cultura de paz”. Con estas palabras dio por inaugurado el encuentro, resaltando que el arte, la cultura y la diversidad de los pueblos contribuyen a la construcción de la armonía, la tolerancia y la comprensión entre naciones y personas.
El acto contó con la participación de embajadores y representantes de organismos internacionales, autoridades de la Cancillería y la población en general, quienes vivieron una verdadera fiesta de confraternidad en el marco de la celebración del Bicentenario.






































