En el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la ministra de Relaciones Exteriores, Celinda Sosa, participó en la reunión de Cancilleres del ALBA-TCP, donde presentó propuestas orientadas a transformar el actual sistema internacional y fortalecer la voz de los pueblos del Sur Global. SeƱaló que el multilateralismo debe ser inclusivo, democrĆ”tico y participativo, capaz de responder a los desafĆos globales con justicia y equidad.
Sosa subrayó la urgencia de una reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, para garantizar que las voces marginadas sean escuchadas. Convocó a una revisión estructural del sistema financiero internacional, al que calificó de opresivo, puesto que la deuda externa āes una cadena que ata el futuro de nuestros pueblosā, afirmó. En este sentido, insistió en que los paĆses en desarrollo no deben continuar siendo rehenes de mecanismos que perpetĆŗan la desigualdad.
La canciller Sosa condenó las medidas coercitivas unilaterales que, en contravención del derecho internacional, buscan someter a los pueblos mediante el sufrimiento de sus poblaciones. En este marco, exigió el levantamiento inmediato del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba durante mÔs de 60 años, asà como el cese del genocidio contra el pueblo palestino.
La jefa de la diplomacia boliviana tambiĆ©n llamó a la acción inmediata de los paĆses desarrollados frente a la crisis climĆ”tica, instando a asumir compromisos efectivos para su mitigación. Propuso que la Asamblea General de la ONU declare al mundo entero como una zona de paz y planteó la creación de una Misión Especial del ALBA-TCP, como un mecanismo polĆtico que fortalezca el diĆ”logo entre gobiernos, parlamentos y academias, movilizando apoyos regionales e internacionales para consolidar la paz.
Por otro lado, advirtió que la persistente ineficacia de instituciones internacionales demuestra la urgencia de una reforma de la gobernanza global. āLa crisis multidimensional generada por el capitalismo y los intentos de dominación, junto con los conflictos armados, la pobreza, la discriminación y la crisis climĆ”tica, amenazan la continuidad de la humanidadā. En este contexto, reafirmó la solidaridad con el pueblo venezolano y rechazó toda injerencia que atente contra la soberanĆa de AmĆ©rica Latina y el Caribe.
La Ministra destacó que el ALBA-TCP se consolida como un actor clave en el escenario multilateral, defendiendo los principios de respeto, equidad, solidaridad e integración que deben guiar las relaciones internacionales. āNuestra AmĆ©rica es una región de paz, cooperación y hermandad. No aceptaremos prĆ”cticas coloniales ni imperialistas que intenten quebrantar la dignidad y la libertad de nuestros pueblosā, sostuvo, ratificando el compromiso boliviano con la construcción de un mundo multipolar y justo.
