En instalaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia, y en el marco de la conmemoración de los 50 años de presencia del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el país, el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo Carrasco, destacó el trabajo conjunto sostenido entre ambas instituciones. Subrayó que esta cooperación ha acompañado a Bolivia tanto en períodos de prosperidad como en etapas de profunda dificultad, contribuyendo al fortalecimiento del desarrollo humano y de la institucionalidad nacional.
La representante del PNUD en Bolivia Renata Rubian señaló que el país ha iniciado un nuevo ciclo de desarrollo bajo el liderazgo del presidente Rodrigo Paz Pereira, resaltando la existencia de una visión ambiciosa sobre el futuro nacional. En ese marco, el PNUD reafirmó su compromiso de apoyar al Estado boliviano en áreas prioritarias como la economía para la gente, el fortalecimiento de la posición diplomática, la modernización del Estado y la gobernanza territorial.
Desde su llegada en 1974, el PNUD se ha consolidado como un aliado estratégico del Estado boliviano en ámbitos vinculados a la reducción de la pobreza, la mejora de la salud, la promoción de la democracia, la protección de los derechos humanos y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Durante el acto conmemorativo, el canciller Aramayo anunció la reactivación del Informe de Desarrollo Humano en Bolivia, interrumpido desde 2016, señalando que esta herramienta es fundamental para orientar la planificación estratégica del Estado y proyectar políticas públicas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las bolivianas y los bolivianos.
A medio siglo de cooperación, Bolivia y el PNUD renuevan su compromiso con la prosperidad, la innovación y la sostenibilidad, confirmando que cuando la cooperación es constante, el desarrollo deja de ser promesa… y pasa a ser política pública en modo imparable.





