Bolivia fortalece la lucha contra el narcotráfico con evidencia, cooperación y una política integral

El Gobierno de Bolivia reafirmó su compromiso con la lucha frontal contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, destacando la importancia de fortalecer las capacidades del Estado mediante información confiable, cooperación internacional y políticas públicas sostenidas.

Durante un encuentro con representantes de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC), el ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Huanca, remarcó que la lucha contra este flagelo requiere decisiones sustentadas en evidencia y una acción coordinada más allá de las fronteras.

Huanca destacó el trabajo conjunto que Bolivia y la ONUDC desarrollan desde 2013 para el monitoreo de cultivos de coca, mediante imágenes satelitales de alta resolución y verificaciones en terreno. Según la autoridad, este mecanismo permite contar con información objetiva para evaluar las políticas públicas y adoptar decisiones con mayor rigor y transparencia, particularmente frente a un fenómeno complejo como el narcotráfico.

En esa línea, el Canciller resaltó la Política Antidroga 2026-2030, concebida bajo un enfoque multidimensional que articula la reducción de la oferta y la demanda, inteligencia financiera, tecnología, desarrollo integral sustentable, prevención, cooperación internacional y un enfoque de salud. Señaló que combatir al narcotráfico no puede limitarse a la interdicción, sino que también debe alcanzar sus estructuras económicas y financieras, las redes transnacionales y las condiciones que favorecen su expansión.

La autoridad también remarcó que Bolivia asume sus responsabilidades internacionales en la lucha contra el tráfico ilícito de sustancias y las organizaciones criminales, al mismo tiempo que defiende los usos tradicionales, culturales y medicinales de la hoja de coca reconocidos por el ordenamiento jurídico nacional. “Defender nuestra tradición no significa tolerar el narcotráfico y combatir el narcotráfico tampoco significa desconocer una realidad histórica y cultural profundamente vinculada a Bolivia”, sostuvo, al reafirmar que ambas responsabilidades deben asumirse con coherencia.

Finalmente, Huanca planteó que la lucha contra el narcotráfico debe sustentarse en una responsabilidad común y compartida, debido a que la producción, el tránsito, la comercialización, el consumo, el lavado de activos y el tráfico de precursores forman parte de una cadena que trasciende las fronteras. En ese marco, valoró el trabajo de la ONUDC y del Ministerio de Gobierno y reafirmó la voluntad de Bolivia de fortalecer el intercambio de información, la asistencia técnica, la coordinación regional y una cooperación internacional basada en evidencia, confianza, respeto recíproco y resultados verificables.