¡Histórico! Bolivia y Paraguay concluyen con la demarcación de su frontera común.

La Paz, 16 de septiembre de 2026.- Bolivia y Paraguay culminaron la traza total de su límite internacional, un proceso desarrollado durante 88 años por las comisiones técnicas de ambos países, que permitió completar la determinación de los 755,67 kilómetros de frontera común, incluido el último segmento arcifinio (natural), correspondiente al Río Negro u Otuquis.

El resultado se alcanzó durante la XIII Reunión Plenaria Ordinaria de la Comisión Mixta Demarcadora de Límites Boliviano-Paraguaya, celebrada en La Paz del 14 al 16 de septiembre. Las delegaciones concluyeron los trabajos pendientes en el tramo fluvial de aproximadamente 50 kilómetros, cuyo trazado se estableció mediante el método del talweg, siguiendo la línea de mayor profundidad del cauce.

Se trata del último segmento del límite internacional cuya traza se encontraba pendiente de culminación.

La frontera bilateral tiene sus antecedentes en la delimitación posterior a la Guerra del Chaco. En 1938, ambos países suscribieron en Buenos Aires el Tratado de Paz, Amistad y Límites, complementado ese mismo año por el Laudo Arbitral. El proceso de demarcación se consolidó mediante el Memorándum Final de 2009, bajo el patrocinio de Argentina y con la participación de los países garantes: Brasil, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay.

Desde entonces, las cancillerías de ambos Estados desarrollaron un sostenido trabajo de campo y gabinete para transformar la delimitación jurídica en una frontera físicamente identificada y geodésicamente precisa.

Entre los principales avances destaca la actualización del 100% de las coordenadas de los hitos principales, referidas a sistemas geodésicos vigentes y vinculadas a la Red SIRGAS, lo que permitió establecer las líneas geodésicas definitivas. Como parte de estas tareas, hasta 2023 se construyeron 79 hitos de segundo orden, mientras se completaban los trabajos de demarcación pendientes.

Asimismo, se completó la apertura del 100 % de la picada fronteriza en territorio seco, alcanzando más de 700 kilómetros de trocha. Además de visibilizar el límite internacional, esta vía se convirtió en un instrumento de conexión en una extensa zona fronteriza de difícil acceso y fue utilizada incluso para la atención de emergencias, como los incendios registrados en la Chiquitania.

Los últimos kilómetros sobre el Río Negro u Otuquis

El último sector pendiente presentaba una complejidad particular: era el único segmento arcifinio del límite común, correspondiente al Río Negro u Otuquis. En 2024, la Comisión Mixta priorizó su determinación mediante estudios hidrográficos y batimétricos. Tras avanzar en 46,5 kilómetros durante 2025, los últimos 3,5 kilómetros fueron resueltos durante esta plenaria en La Paz, con el apoyo de drones de alta precisión y el cruce de datos de gabinete.

La conclusión de esta etapa representa el esfuerzo de décadas de topógrafos, geodestas, ingenieros y diplomáticos. Más allá de los logros técnicos, el cierre de la frontera consolida una relación bilateral basada en la confianza y la cooperación entre ambos Estados y cierra un ciclo histórico para construir una frontera segura y mutuamente reconocida.