En respuesta a las necesidades y desafíos que enfrenta la comunidad boliviana en la República Argentina, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia, a través del Viceministerio de Gestión Consular e Institucional, con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), presentaron el “Proyecto de Fortalecimiento de la Asistencia Consular a Personas Migrantes Bolivianas en Argentina, en particular a Mujeres, Adolescentes, Niñas y Niños en Situaciones de Vulnerabilidad”.
“Este proyecto tiene como finalidad mejorar las capacidades de nuestras oficinas consulares en asistencia y protección a las mujeres bolivianas, particularmente aquellas en riesgo y/o sobrevivientes de violencia basada en género”, destacó el Viceministro de Gestión Consular e Institucional, Fernando Pérez Cárdenas.
Para el proyecto se definieron líneas de acción que incluyen la protección y asistencia sensible al género y la infancia, a través de estudios participativos, redes de apoyo institucional y capacitación consular, así como el empoderamiento de las personas migrantes mediante campañas de difusión y prevención de la violencia. Además, establece lineamientos y procedimientos para la atención integral y no revictimizante de mujeres en el extranjero, abordando aspectos como la identificación de riesgos, la denuncia, la contención emocional y la derivación a servicios especializados.
En el marco del proyecto también se realizará un informe sobre casos de feminicidios de migrantes bolivianas e Argentina, explorando en el grado de incidencia y las capacidades de respuesta institucional, además del desarrollo e implementación de un módulo virtual para asistencia virtual para la asistencia de estos sectores de la población.
Este proyecto se sustenta en el contexto de una población migrante boliviana significativa en Argentina, que, según datos del Registro Nacional de las Personas (Renaper), alcanzó 671,193 personas en situación regular hasta agosto de 2023, con un 49.2% de mujeres. Las actividades económicas principales de esta población incluyen la producción textil y el trabajo agrícola, sectores donde prevalecen condiciones laborales precarias, explotación y riesgos significativos de trata de personas y violencia.




