Rechazamos enérgicamente las declaraciones de la diputada chilena María Luisa Cordero, quien se refirió en términos racistas y xenófobos al pueblo boliviano.
Su inaceptable intervención es una afrenta al Parlamento, al pueblo chileno y a la ética médica. Nuestros países sostienen una relación bilateral sobre la base del respeto y cooperación en el marco de la Diplomacia de los Pueblos por la Vida, que no debe afectarse por este inaceptable e infundado pronunciamiento.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia realizaremos las acciones pertinentes por los canales diplomáticos establecidos.