Mujeres de organizaciones sociales validan el Primer Plan de Acción Nacional sobre Mujeres, Paz y Seguridad en Bolivia

La Cancillería, a través del Viceministerio de Relaciones Exteriores, con el apoyo de ONU Mujeres y la participación de varios ministerios e instancias gubernamentales, llevó adelante un encuentro en el que mujeres representantes de diversas organizaciones sociales, sindicales y de la sociedad civil validaron el Primer Plan de Acción Nacional sobre Mujeres, Paz y Seguridad de Bolivia, un instrumento que marcará la hoja de ruta para garantizar la participación plena y efectiva de las mujeres en la construcción de paz y justicia.

El acto fue inaugurado por el viceministro de Relaciones Exteriores, Elmer Catarina, quien destacó que este plan es fruto de una convicción y de una lucha colectiva, bajo el principio irrenunciable de que “no hay paz duradera sin igualdad, y no hay igualdad sin las mujeres”. La autoridad recordó que, hace 25 años, el Consejo de Seguridad de la ONU reconoció la importancia del rol de las mujeres en los procesos de paz y en la superación de los conflictos.

El Plan se constituye en un mandato nacido desde la despatriarcalización y la descolonización, con antecedentes en iniciativas como “Ayllus en Paz”, que afirman que la paz se construye en comunidad. Su contenido fue debatido y validado en talleres y encuentros en los nueve departamentos, incorporando el aporte de mujeres y jóvenes para convertirlo en un instrumento vivo y participativo.

“Damos este paso en un contexto de transición, pero lo asumimos sin vacilaciones. Porque los derechos de las mujeres no admiten pausas y no podemos permitir retrocesos. Su protección y su participación no son negociables: son la base de la democracia y la justicia”, enfatizó el viceministro Catarina durante su intervención.

Finalmente, la autoridad subrayó la necesidad de que este Primer Plan de Acción Nacional sobre Mujeres, Paz y Seguridad se convierta en un eco de las voces de las mujeres bolivianas, resonando en cada rincón del país y en los espacios de decisión, como garantía de un futuro más justo, pacífico e igualitario.