El Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia rechaza de manera contundente cualquier intento de frenar o poner en duda la segunda vuelta electoral del 19 de octubre. Advertimos que esta clase de maniobras solo buscan generar convulsión social y que las únicas víctimas serán las y los bolivianos, el pueblo que ha recuperado y defendido la democracia frente a ambiciones de poder de cualquier naturaleza.
Impugnamos de manera categórica todo intento de desestabilizar al país y sembrar caos con fines mezquinos. Jamás pondremos en riesgo la paz social de los bolivianos, jamás atentaremos contra la democracia conquistada por el pueblo, nunca seremos cómplices del derramamiento de sangre de nuestras hermanas y hermanos.
Aquellos actores políticos que antepusieron sus intereses personales y partidarios, que bloquearon la Asamblea Legislativa, que promovieron bloqueos de caminos, ahora buscan desconocer el mandato popular, intentando imponer acciones antidemocráticas rechazadas por el pueblo. Esa actitud es inaceptable e irresponsable y demuestra el desprecio de ciertos sectores hacia la voluntad soberana expresada en las urnas.
Ratificamos nuestro compromiso inquebrantable con la democracia, la paz y la estabilidad del país. En este año del Bicentenario, reafirmamos que Bolivia no volverá a los tiempos de confrontación ni al dolor del pueblo manipulado por ambiciones personales. Nuestra lealtad está y estará siempre con la democracia, con la soberanía y con la autodeterminación del pueblo boliviano.