La Paz, 28 de septiembre de 2026.- El Ministerio de Relaciones Exteriores, junto al Viceministerio de Medio Ambiente, Cambio Climático, Desarrollo Forestal y Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, inició el “Taller de Lineamientos de Política Exterior y Posición Nacional en Materia de Cambio Climático”, espacio de coordinación interinstitucional orientado a fortalecer la posición de Bolivia ante la agenda climática internacional y, particularmente, de cara a la COP31, que se desarrollará en Antalya, Türkiye, del 9 al 20 de noviembre de 2026. El encuentro reúne a instituciones del Estado, organismos internacionales y socios de la cooperación, con el propósito de articular las prioridades nacionales con la acción diplomática del país.
Durante dos jornadas de trabajo, los días 28 y 29 de septiembre de 2026, las instituciones participantes analizaron los principales desafíos y oportunidades de la agenda climática internacional y sus implicancias para Bolivia. El taller abordó seis áreas estratégicas: mitigación, transición productiva y empleo verde; bosques, bioeconomía y mecanismos del Artículo 6; adaptación, agua, agricultura y resiliencia territorial; financiamiento climático y cooperación internacional; transparencia, tecnología y desarrollo de capacidades; y gobernanza, negociación internacional y justicia climática.
En la ocasión, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Paz Ide, señaló que la política exterior climática no puede construirse únicamente desde la perspectiva diplomática. Los temas que se negocian tienen efectos directos sobre nuestra planificación y nuestros recursos naturales; por ello, una posición internacional sólida comienza por una coordinación nacional también sólida. En ese marco, el evento busca avanzar de una participación sectorial hacia una posición nacional interinstitucional, sustentada en evidencia y vinculada con las prioridades y necesidades del país. Como resultado, se han consolidado seis fichas técnicas de posición y una matriz de prioridades; asimismo, se identificaron oportunidades de financiamiento, cooperación, transferencia de tecnología y fortalecimiento de capacidades que contribuyan a la implementación de las políticas climáticas nacionales.
La iniciativa constituye un espacio preparatorio para la participación de Bolivia en la COP31 y en el ciclo de negociaciones climáticas 2026–2030, reafirmando la importancia de una acción coordinada del Estado en defensa de las prioridades nacionales, la justicia climática, la protección de la Madre Tierra y el desarrollo sostenible. En este marco, el proceso también busca fortalecer el diálogo y la cooperación internacional para que las necesidades y propuestas de Bolivia tengan una participación efectiva en los espacios multilaterales de negociación.


